martes, febrero 09, 2010

Dentro de un cuarto de hora ya no será mi cumpleaños. Hoy ha sido un día raro.

Es la primera vez que no lo digo. Desde los caramelos hasta las docenas de churros en el penúltimo algodonal, siempre me ha gustado que fuese un día diferente, que me dieran besos, que me preguntasen la edad, que me sonrieran al felicitarme. Siempre he dejado cosas en la cocina y he indicado las instrucciones de uso en un mail: “hay pasteles para todos, hoy es mi cumpleaños. Podéis coger tantos como queráis siempre que antes os paséis por mi mesa a darme besos, felicitarme y decirme lo joven que estoy y que parece que cumplo 20”.

Así es que hoy ha sido gris, extraño, un poco plof. Pero no he querido decirlo. Después de casi un año (que hará el mes que viene) me llevo bien con todo el mundo, ya tengo cierta confianza, ya me siento a gusto con la gente, pero no. Tengo muy claro que esa no es mi empresa, ese no es mi sitio, esa no es mi vida. Mi vida está fuera de esas paredes.

Quizás acabe jubilándome en ese maldito sitio, ya que la crisis, la edad, el horario, cómo está el patio y que si la abuela fuma; pero mi vida personal es el último reducto que me queda. Es mía y es íntima, y no quiero compartirla con los que allí están. Y saber que era mi cumpleaños y que sólo yo lo sabía y que era algo mío, era como guardar una monedita de oro en la mano y verla brillar a escondidas, con una sonrisa.

A lo mejor nadie lo entiende, pero yo sí. Y eso es suficiente.

Gracias por leerme un día más.

jueves, febrero 04, 2010

Estas son las últimas tres contraseñas que he utilizado en el curro:

Qof1000

Qod1000

Qoj1000

Y ahora, por veinticinco pedorretas y un gallifante, díganme qué les sugieren y si saben el significado. (Fa-ci-lí-si-moooo)    :-)

martes, febrero 02, 2010

La mayoría de las veces me gusta recibir comentarios. Agradezco que alguien se tome la molestia de dejar su opinión (siempre que esta sea que soy la más guapa, la más lista, la más alta y las más mejor). Quiero aclarar, pa no andar dándole vueltas, que no suelo contestar. No es que dé igual ni que pase ni que la abuela fume: es que me da una pereza…

Cuando no tenía a Minibere, todo el monte era orgasmo. Es decir: llegaba a casa, tiraba los zapatos y me despanzurraba en la silla del ordenador a navegar como guarro en charca.

Ahora llego a casa y me quito los zapatos. Hasta ahí todo igual. Y luego… recoge, lavadora, tiende, mueve, baña a minibere, vigila cena, cepilla dientes, lee cuento, arrulla, cena tú, recoge un poco más y, por fin, a las 10 de la noche, siéntate ante el portátil (mira, eso también ha cambiado).

Teniendo en cuenta que no puedo con mi alma y que tengo una autonomía aproximada de una hora (dos o tres, forzando a máximo) y que al día siguiente me levanto a las 6 y 20, pues blanco y en botella: horchata.

Comento poco porque estoy cansada y tengo poco tiempo para hacer más cosas. Cuando comento lo hago porque me apetece y no me considero obligada ni a visitar ni a comentar en blogs de gente que me lea. Aquí se viene con plena libertad y por gusto, no por obligación ni hay que “cumplir” ni hay compromisos, como las visitas familiares. Ni yo te enlazo a ti si tú me enlazas, ni qué poco me gustas pero te hago la pelota para que vengas. (Ay si yo os contara lo que he sabido por ahí en ese sentido).

En resumen: que gracias por leer y por comentar. Que leo muchos blogs, navego, busco información, busco curro, actualizo el blog, me voy al facebook… pero que la mayor parte del tiempo leo y poco más. Estoy demasiado cansada hasta para pensar o contestar o participar como comentarista aquí en otros blogs (y eso que leo varios que me gustan muchísimo). Que ello me genere más o menos tráfico o lectores… pues como que no veo por qué habría de importarme. Ni que esto fuera una empresa o me dieran un premio por número de visitas.

Así es que Ana, aquí tienes respuesta a tu comentario, pero extendido. Y vaya también la misma para quienes han esperado algo parecido.

No obstante, intentaré manifestarme cuando pueda.

Y esto, señores, es lo que hay.

lunes, febrero 01, 2010

Mi madre me lo lleva diciendo desde que tengo uso de razón: “Mira quereh tentá, hiha” (Nota del Traductor: Qué indecisa eres, hija). Después de comparar tarifas, morderme las uñas, comparar velocidades, morderme los dedos, comparar características, morderme los muñones, multiplicar por pi erre cuadrado y hacer el pino puente, me decido a cambiar de operadora para conseguir, espera… [pausa dramática a lo Barney Stinson] el móvil de mis sueños.

Entre que me enteré el sábado de que la promoción acababa el domingo y la dichosa indecisión, termino por solicitar la portabilidad ayer por la noche. Arfs.

Primera pantalla:

nombre, apellidos (esta me la sé)

dirección, teléfono (vale, facilito, vamos bien)

operador, icc (joder, a desmontar el móvil)

número de cuenta (mierda ¿donde lo tengo ahora?)

plan, pitos, flautas (esto… plan B siempre, piii piii y la de Hamelín ¿será eso lo que me están pidiendo)

[dos pantallas más y un cuarto de hora después]

¿¿que cuántos pelos tiene en el sobado el vecino del quinto??

Y así un rato.

Hasta que todo se queda en blanco. Terminado. Finish, sacabó. Ya he metido dos veces el número de cuenta, le he hecho la cera en las axilas al vecino (¡gratis!) he aprendido a hablar indonesio y me he cagado en repetidas ocasiones en la web de mi “nuevo” operador.

Esta mañana he llamado, extrañada de no haber recibido ningún mensaje de confirmación ni contrataque de mi actual compañía para ofrecerme el oro y el moro.

Que no tienen constancia de mi solicitud, dicen. Que vuelva a entrar a intentarlo. Que la promoción era hasta ayer, que qué hago, pregunto. Que entre a ver si sigue vigente, me dicen (¿¿holaaaa?? ¿hay alguien ahíiiiiii? toc toc. Ah, pues esta cabeza suena a hueco, sí). Que buenos días y que va a hacer portabilidad con ustedes su santa madre si eso, digo yo.

Y así me he quedao con mi mismo terminal y mirando hacia el infinito mientras me hago sombra con la mano a la espera de que a algún helicóptero perdido se le caiga un móvil como el que quiero y vaya a dar en mis manos (¿imposible? bueno, si a Earl le tocó la lotería sin haberla echado y a la que lleva menos que yo en el curro la han hecho fija con sus bonos, su plaza de parking y su seguro médico privado gratuito y se ha quedado embarazada del tirón, yo ya me espero cualquier cosa).

viernes, enero 29, 2010

La hicieron fija en noviembre, cuando había entrado casi tres meses después de mí y yo sigo sin serlo. Llegar y besar el santo, que le dicen. Y en más de un sentido.

Hoy le ha comunicado a la jefa que está embarazada de dos meses. Comentarios de la jefa: “No sé por qué estás nerviosa, si no echamos a fulanita, que se quedó también al poco de hacerla fija, no te vamos a echar a ti”. Y “¿Vas a comunicarlo ya? Yo tú esperaría, por si pasa algo”.

Hala, con dos cojones y un palito.

- - - - - -

Y bueno, si cada día se confirma que aquí los mandos tienen la sensibilidad de un cardo borriquero, también me voy haciendo hueco entre la gente. Algo es algo.

jueves, enero 28, 2010

No hay cierre de mes que no me pille en baja forma. Las hormonas y los virus se ponen de acuerdo y se van turnando para hacerme la puñeta. Los cierres suelen hacerse el último viernes de mes y por eso, en lugar de salir a las 3, nos quedamos hasta que se termina. Eso pueden ser las 6, las 7, las 8, las mil y monas…

Ayer fui a un hipermercado. Compré tres paquetes de compresas de diferentes tamaños, cuatro de tampax, uno de salvaslip y una tableta de chocolate.

Hoy he perdido la cuenta de cuántos antigripales llevo en el cuerpo.

Mañana es cierre de mes y trimestre.

Socorro.

viernes, enero 22, 2010

Son las 6 de la tarde y el pobre señor, entre reuniones y reajuste de horarios para comer, tiene más hambre que el que se perdió en la isla (que veía margaritas y se creía que eran huevos fritos) <<—mi padre, fuente de sabiduría popular. Quedamos en un restaurante cerca de mi algodonal y su hotel.

Ñam ñam arfs me va contando glups ñam despacito y con buena letra. Que si es una idea, que si hay que hablarlo, que de aquí lo mismo no sale nada… ñam ñam. Que por qué no como yo algo también, que si no ceno arfs glubs. Uy no, pa una vez que no me ciegan las tartas del sitio este y a estas horas, como soy taaaaaaaaaaan cool, me pido un solo con hielo.

Bla bla bla… ñam ñam… bla bla… ñam ¿quieres otra cosa? Bueno va, otro solo con hielo.

….Vuelta a casa…

A las 3 de la madrugada tengo los ojos como platos (tamaño ensaladera, pa ser más precisos) y la sensación de que, si me dan un par de maracas, soy capaz de cantar y bailarme el repertorio entero de Machín, las coplas del querer y un par de discos de Rammstein (maracas cover, por supuesto, que no es plan de perder el ritmo).

El jevi me mira, medio sopa, que acabo de despertarlo con mi decimoquinta vuelta. Levanta la cabeza a duras penas y refunfuña: Mññbss… descafeinado, copón. ZzzzzzZZZzzz.

Pss pss sgueme
Bereni-C reloaded

Marcas de ganaderos
Free Blogger Templates

BLOGGER