Bueno pues... he tenido que dejar el aerobic y la natación. Tengo una contractura en la espalda gracias a la cual no puedo estar sentada mucho tiempo. Ni os cuento los numeritos en el curro. Y es que también tengo la suerte de que hago el trabajo de una compañera que está de vacaciones, así es que mejor nada de baja y más con un contrato temporal (y más con la jefa que me ha tocado, no quiero contar nada más).
Tengo tal volumen entre mi propio trabajo y el de mi colega que me despierto varias veces por la noche con taquicardia y faltándome el aire.
Estoy volviendo a comer con ansiedad y tragando sin masticar. Afortunadamente, no tengo mucho tiempo de comer y, cuando no estoy currando, siento un impulso casi irrefrenable por no estar quieta. Esta mañana a las 9 ya había recogido la cocina, puesto una lavadora y me había duchado esperando a que minibere se despertara para llevarla al parque. He dormido poquísimo y aún así me he pasado el día recogiendo la casa, he arreglado un perchero... En fins. ¿Lo bueno? Que en cuanto me tumbo en el sofá (no soporto estar sentada) me duermo. ¿Lo malo? Que estoy agotada pero no puedo ni parar ni dormir más de dos horas seguidas sin despertarme angustiada.
Lo único que me anima, aparte de los besos babosos de minibere, es la idea de que en septiembre se me acaba el contrato. Y lo digo totalmente en serio.
Así estamos. Seguiremos informando.




